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viernes, 14 de agosto de 2015

Mamá, Phineas y Ferb están haciendo los créditos iniciales.

Hay programas de televisión que tratan a sus espectadores como tontos. Ahora que lo pienso... Hay cadenas enteras que basan su parrilla en la estupidez de la audiencia. Incluso cuando tienen entre las manos un buen producto televisivo, como una buena serie, o algún buen espectáculo, se las ingenian para impregnarlo de su malhacer y convertirlo en carne de cañón de debates fatuos y vacíos.
Entre tanta mediocridad… quiero decir… entre tanta miseria, destaca de vez en cuando algún programa, serie o espectáculo de calidad. Y, como quién se encuentra una arena de sal en una comida sosa, hay que disfrutarlo, exprimirlo, saborearlo y animar a otros a hacerlo.
Me gusta encontrarme con series o espectáculos que me tomen por un espectador inteligente. –y eso como lo sabes?- Pues muy fácil: Un programa para seres inteligentes es aquel que te deja espacio para interpretar, aquel del que puedes sacar algún tipo de reflexión, aquel que suelta frases que tienes ganas de volver a escuchar, aquel que no te lo da todo digerido y que necesita que tu aportes algo. Aquel que te sorprende, que es cada día diferente, aquel que maneja bien el lenguaje, que no es soez, ni aburrido ni ofensivo con sus espectadores. Un espectáculo para gente inteligente es aquel que no desprecia a sus espectadores, y que no les tiene en poco, que no les subestima.

Veo mucha televisión infantil. Sí, mucha. Desde Pepa Pig, hasta los María la atolondrada pasando por Pocoyó, Maya y Yaya, la Big Bugs Band, la casa de Mickey Mouse… (tengo un hijo de 15 meses… ) Y me sorprende la poca calidad de la mayoría de series infantiles, aunque hay algunas maravillas, claro. Entre estas maravillas, hace años que conozco una que me asombra y me deja pegado a la tele cada vez que me la encuentro.

Esta serie es Phineas y Ferb.

En la espera de lo que haga el señor Abrams con StarWars Episodio VII (uno, dos, tres cuatro, cinco y seis, he visto el especial de Padre de Familia (no tiene cabida en este blog, como mucho cabría destacar en increíble papel que le han dejado a Meg) y luego he visto el especial de Phineas y Ferb sobre la saga galáctica (May the Ferb be with you). Lejos de ser un gran episodio la verdad es que ha sido gracioso y me ha animado a bucear un poco en la historia de esta serie animada.

Phineas y Ferb. Es una serie animada de Disney Channel, concretamente de Disney XD en la que dos hermanastros tratan de llenar sus casi cien días de vacaciones de verano con las más imaginativas actividades que van desde construir montañas rusas en el patio trasero de su casa, dar la vuelta alrededor del mundo en un solo día, viajar en el tiempo gracias a la máquina del tiempo del museo, viajar al interior de alguno de sus amigos, crear laberintos gigantes y cualquier otra locura mientras su hermana trata de chivarse a su madre, su mascota trata de salvar al mundo del malvado Dr. Doofenshmirtz  y mientras la pequeña Isabela trata de declarle su amor incondicional a Phineas.
La serie está plagada de fantasía, diversión, diálogos brillantes, escenas de acción, números musicales y un sin fin de bonanzas varias.
Su creador, Dan Povenmire, no conseguía ver su proyecto en antena. Lo presentó en todas las productoras estadounidenses y siempre le decían que era un planteamiento demasiado complejo para una serie infantil. Y eso que Dan ya era un hombre conocido por su trabajo en Los Simpson, Padre de familia, Bob Esponja… en fin. Ya casi era un pez gordo de la industria. Al final, los de Disney aceptaron e incluyeron los números musicales.

¿Qué hace de Phineas y Ferb una gran serie?
Guiones inteligentes. ¿Quién dijo que un producto para niños tiene que ser ñoño, aburrido, poco agudo o poco inteligente?
“Buford. Ser un borrico inconsciente tendrá cierto atractivo rústico en nuestro país, pero ahora estamos en Europa. Un lugar refinado.” Frases rápidas, giros estilísticos, personajes con una forma de expresarse propia, bien definidos, con expresiones características y una profundidad y coherencia que y querrían muchas series de imagen real. 

Humor inteligente y adaptado. Las verdades físicas sobre las que se asientan los inventos de Phineas y Ferb son inalcanzables para los niños, por supuesto estas “verdades” están torsionadas para que puedan hacer un cohete que viaja dando botes por medio mundo. Pero la serie plantea un desafío diferente para cada edad. Andrés (mi hijo de quince meses) ve los colores brillantes, las figuras geométicas, percibe los movimientos, las escenas de acción. Mi sobrina de siete años verá otras cosas, y yo, a mis treinta y dos años percibo otras, pero sigo divirtiéndome. Phineas y Ferb es un desafio para cualquiera.
Candance: “Me cuesta todo un mundo creer en algo.”
Phineas: “Bueno, te subiste a este avión. Es decir, cuando era un avión. Eso significa que creías en nosotros.”
Ferb: “Y nosotros creemos en ti.”
Phineas: “Y por tanto, y gracias a la propiedad transitiva, tú también crees en ti misma.
Simplemente genial.

El esquema rígido da mucha libertad. Todos los episodios trascurren de la misma manera, excepto los especiales.
1.     Phineas y Ferb deciden hacer algo. Y alguien dice: “eh!, y Perry?”
2.     Perry el ornitorrinco habla con su Jefe porque el malvado Doofenshmirtz está haciendo un nuevo “–inator”
3.     Perry va a ver a Doof, este le atrapa y le cuenta una estrambótica historia sobre su invento.
4.     Candance ve lo que hacen sus hermanos y quiere chivarse: "Os la vais a cargar!"
5.     Perry derrota a Doof y de alguna manera el “inator” se carga la megaconstrucción de Phineas y Ferb justo antes de que la madre de Candance pille a los chicos. Y alguien dice “ah Perry, ahí estás!”
Teniendo la trama clara todo el esfuerzo está centrado en los chistes, las frases, los inventos y la subtrama, que es lo realmente divertido.

Las canciones: Disney tiene muy claro que la industria musical es un filón importante y por eso siempre apuesta por la música en sus proyectos estrella. Crear niños melómanos les resulta rentable, es así de sencillo. A mi me parece muy bien. Que la música llegue a todos lados y que nuestros niños sean cada vez más musicales. Lo digo yo que me crié en una casa en la que la música brillaba por su ausencia, no porque no gustara, simplemente por falta de culturilla musical. En cada episodio hay al menos un número musical, con su coreografía a lo grande.

Episodios autoconclusivos. Sí pero no. Cada episodio cierra su propia trama, el "inator" queda inactivado y el invento de Phineas y Ferb desaparece antes de terminar el capítulo (excepto en los especiales que pueden ocupar dos episodios). Pero el primer episodio es el primer día de verano y supongo que el último que aún no he visto será el último día de verano. Esa es una realidad que transciende en la serie. De vez en cuando nombran las cosas que han hecho durante el verano, la relación entre los chicos va evolucionando. Candance y Jeremy se hacen novios, etc...

La cuarta pared: Suele ser un gag cutre, un recurso de malos guionistas. No saben como explicar algo y un personaje para acción para explicarle al público (a través de la tele en este caso) qué es lo que pasa. Recuerdo a Zack Morris haciéndolo en Salvados por la campana, y rozaba el patetismo.
En Phineas y Ferb este recurso se utiliza de otra forma, con intenciones cómicas. Los personajes se reconocen a sí mismos dentro de una serie y comentan: -Phineas: "Hay que ver lo rápido que hemos hecho este submarino" -Ferb: "Si, normalmente nos lleva tres o cuatro secuencias" . O- "Esto suele suceder al final del episodio", -"Espero que Phineas y Ferb vuelvan a la normalidad para el siguiente capítulo". O el mítico "Mamá, Phineas y Ferb están haciendo los créditos iniciales!" Es una recurso inteligente, que provoca una reacción perfectamente estudiada en los espectadores. 

Los viajes en el tiempo. Si, ya me doy cuenta de que esta es una día recurrente en este blog. Me gustan los viajes en el tiempo. Debe ser porque me crié viendo Regreso al futuro (cualquier día hago un post sobre la mítica saga). Los viajes en el tiempo me entretienen, me gustan, me parecen muy sugerentes. En "El Boogaloo del Quantum de Phineas y Ferb" (2x14) Hay multitud de viajes en el tiempo, diferentes lineas temporales... un episodio sencillamente genial.

Imaginación y creatividad al poder. Si por algo destaca la serie es por ser tremendamente imaginativa y creativa. Las ideas de Phineas y Ferb son sencillamente asombrosas. Al final del post os dejo una lista de algunas de las cosas que Phineas y Ferb han creado.

PHINEAS Y FERB ES UNA SERIE BIEN HECHA. Es una pena que se termine.
Os invito a todos a ver el siguiente Blog y en él podéis ver todos los episodios. Yo os recomiendo:

1x1 La montaña rusa. Primer episodio. Genial y muy reverenciado.
1x7 Usando el tiempo. Primer viaje temporal
2x14 El Boogaloo del Quantum de Phineas y Ferb. Segundo viaje temporal.
2x35/36 ¡El verano te pertenece! Phineas, el verano te pertenece, el verano nos pertenece a todos.
3x1 Corre, Candace, Corre. Las botas para correr más rápido. Esas que todos hemos tenido de niños.
3x5 Haz una pregunta tonta. ¿Cuál es el sentido de la vida?
4x11/12 Phineas y Ferb: Misión Marvel. Por el punto friki, nada más.
4x21 Doof nivel básico. Yo he tenido profesores peores.
4x29/30. La noche de los farmacéuticos vivientes (especial Halloween) Sí, farmacéuticos xD

Unas cuantos inventos de Phineas y Ferb:
Construyen una gran montaña rusa el el patio trasero.
Esculpen la cara de Candace en el monte Rushmore
Hacen un coche teledirigido de tamaño real
Construyen una playa en el patio trasero y hacen incluso concursos de Surf
Crean una nueva estación: el Invierano.
Arreglan una máquina del tiempo y viajan en el tiempo
Construyen una casa encantada
Hacen un montón de robots para ayudarlos a construir más cosas.
Construyen un submarino diminuto y viajan dentro de Isabela.
Construyen una noria gigante en el jardín
Construyen un estadio de patinaje
Hacen un estadio para una pelea de pulgares.
Encuentran un cavernícola y lo descongelan.
Construyen un super minigolf
Construyen una escalera mecánica hasta la luna.
Hacen un pinball gigante
Construyen un portal hacia Marte.
Hacen un arcoiris.
Construyen un traductor de animales
Hacen un espectáculo con animales acuáticos en el jardín.
Hacen un tobogán gigante alrededor del BigBen.
Construyen un restaurante moderno
Construyen un teletransportador
Hacen un exoesqueleto de metal para enseñar a bailar
Construyen una replica de las cataratas del niagara
Inventa un aparato antigravedad
Hacen el edificio más grande el mundo.
Construyen un laberinto gigante
Construyen una máquina de discos gigante
Construyen un avión para dar la vuelta al mundo en un día.
Hacen zapatos para correr rápido.
Hacen una bioesfera.
Construyen un superordenador a lo Guia del autoestopista intergalactico.
Construyen una alfombra mágica.
Construyen un nuevo idioma
Crean Quesotopía
Encuentran la atlántida.

Clonan patatas fritas.
Clonan a Perry y se vuelve malvado.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Una historia con diferentes capas de realidad.

Cansado de la inercia de la vida, de las malas noticias, de los sustos, del quehacer diario… necesito desconectar. Pensar en algo más elevado o en algo más trivial que el mundo que me rodea, algo que sobrepase mis circunstancias personales, finitas, ínfimas, puntiformes. Necesito soltar la mochila que llevo durante unas horas, sin intención de dejarlas abandonadas. Solo quiero coger algo de aire, respirar tranquilo, respirar profundo, recuperar fuerzas y volver al mundo.
¿Qué mejor que ir al cine?
Los universos paralelos, la teoría de los multiversos, la realidad múltiple, la realidad por capas, los agujeros negros y los agujeros de gusano, las nuevas realidades provocadas por los viajes en el tiempo, los mundos más allá o los mundos venideros. Todas ideas geniales harto desarrolladas por la ciencia ficción. 

¿Qué hay de especial en hablar de realidades que no vemos? Las multidimensiones, los seres que puedan vivir en otro plano de existencia, realidades más allá de lo que para nosotros es tangible. Hay algo atrayente en esa idea. Tal vez porque tenga algo de cierta.

Supongo que ya sabéis de qué voy a hablar. Se acaba de estrenar una película de uno de mis directores favoritos, que además transcurre en un futuro distópico, que además tiene un toque cowboy a lo FireFly, que además en la trama la teoría de la relatividad de Einstein y la curvatura del espacio-tiempo debida a la masa tiene un papel relevante. Además el protagonista es mi histriónico amigo Mathew McConaughey, hay naves espaciales y realidades alternativas, agujeros de gusano, agujeros negros, se ven los aros de saturno…. En fin , está claro que estoy hablando de Interestellar.

El Sr Nolan nos presenta un mundo en el que la tierra se ha vuelto contra la humanidad, las plagas han diezmado la comida y los campos son áridos hasta el punto en el que todo es polvo. Todos los recursos se gastan en los cultivos, ya no hay ejercito, ni desarrollo tecnológico (hay tecnología, pero no investigación) y el futuro de la humanidad en la tierra se ha vuelto incierto.

Es una película brillante y extraña. Una invitación a la reflexión sobre nuestra propia naturaleza, sobre la base del conocimiento humano, sobre lo que para nosotros es constante, pero puede no serlo. Nos invita a soñar con una realidad multidimensional, más allá de nuestras cuatro dimensiones. La película logra situarte en esos puntos de tu vida donde has vivido algo extraño, algo que se escapa a tu compresión. Una luz donde no debía haberla, unos pasos en un sitio vacío… destellos de una dimensión que no conocemos. Nolan siempre jugando con la idea de la percepción, de los mundos oníricos y de la limitación de la naturaleza en la que vivimos.
En Memento nos enseño que hay cosas que olvidamos porque queremos olvidarlas. Nos explicó que con tal de autosatisfacernos somos capaces de mentirnos, nos dijo que no tenemos más memoria que la que queremos tener. 




En Origen puso en duda el tejido de la realidad, ¿tienes tu Totem? Pues ya estas tardando. El juego de los sueños vívidos, la idea que nace en lo más profundo del subconsciente, que se arraiga y da frutos en otra capa de realidad. Por que al final, la realidad es una capa de realidad más, y tal vez seamos proyecciones de un ser superior que sueña y que un día se despertará.
¿Habéis visto Dooglebug? (puedes verlo aquí) Es el primer corte de este cineasta, dura tres minutos y está en YouTube. Aquí ya empieza a jugar las diferente capas de la realidad, con la percepción, con el miedo a lo desconocido. Tres minutos de desconcierto, de incomodidad. Tres minutos en los que le protagonista es plenamente consciente de que lo que ocurre no puede estar ocurriendo. Algo está mal, algo no encaja, y hay que tomar medidas drásticas para deshacerse del bicho imposible. Aunque esto tenga consecuencias terribles.
Me gusta cuando un artista reinterpreta las mismas ideas una y otra vez. Es una firma, un sello de identidad. Christofer nos muestra sus obsesiones, las limitaciones de la percepción, las capas de realidad, la obsesión de los escritores por la palabra escrita (eso se ve muy bien en Memento y también en Insomnio aunque aquí Nolan no contribuyó a la historia), los conflictos temporales, las historias no lineales, los personajes obsesivos… Es la misma historia de base, pero cada vez la cuenta mejor. Los mismos personajes pero cada vez más completos y complejos. Y una trama profunda que siempre termina por sorprenderme. Siempre es un placer dejarse llevar por su imaginación, acaba trasladándonos a lugares comunes, tantas veces recorridos, pero tan diferentes cada vez.
Interestellar tiene un tempo pausado, tanto que te invita a adelantarte a los acontecimientos. Todo el rato estás intuyendo qué va a ocurrir dentro de tres minutos, y eso crea en el espectador una tensión tremenda, y luego una sensación de autosatisfacción.
Una factura perfecta, unos efectos espectaculares, pero bueno… con 165 millones de presupuesto no me extraña demasiado. Una fotografía muy cuidada, una sensación de gravedad cero perfecta, y eso que Gravity había dejado el listón muy alto.

En definitiva, Interestellar es una película bien hecha, y vale la pena verla. Eso si, busca una buena sala, con buen sonido, con una gran pantalla y asientos cómodos. Compra un buen bol de palomitas si no quieres terminar mordiéndote los dedos y no bebas demasiado, no querrás perderte ni un minuto. Y antes de ir, léete la explicación de la teoría de la relatividad de Einstein tal como la explica el Dr. Hawking. Puedes comprar el libro aquí.
Una curiosidad más. Si ya has visto la peli, busca el cómic Absolute Zero guionizado por el propio Nolan y descubrirás la historia del Dr. Mann

jueves, 27 de noviembre de 2014

Algo de luz para el caballero oscuro.

Siempre he tenido cierta repulsa al futbol. Esa pasión desmedida, esa euforia efímera, esas reglas de juego arbitrarias… y no me refiero a las normas dentro del campo, si no a las que rigen a los aficionados. Desde que los comentaristas se pasan el día comentando a cómo se paga en nosequé casa de apuestas que el próximo gol sea de Messi, se me revuelven las entrañas aun más. Sheldon Cooper descubrió un nuevo elemento superpesado, y nosotros un nuevo nivel de chabacanería.

Nunca me han gustado las apuestas. Además de peligrosas son ridículas. (¿no es dais cuenta de que SIEMPRE GANA LA BANCA?????) Por eso no apuesto. Ni a las canicas. En la idea de apuesta siempre hay implícito un riesgo incontrolable. Puedo apostar por mí, por un proyecto o por un amigo, pero no por algo sobre lo que yo no tengo capacidad de decisión. Es una forma fácil de perder dinero.

Como decía - si es que a veces me pierdo- no me gustan las apuestas, y no voy a apostar por qué series de 2.014 van a renovar el año que viene. Pero hay una que está llamando mi atención.

Batman es un personaje manido hasta la saciedad y aunque la última trilogía fuese decente (sí, sí, decente, no os paséis, The Dark Knight es un espectáculo, pero la primera es bastante lenta y la última bastante mala) la realidad es que el personaje está bastante roto. Adam West hizo su parte, después mi querido Tim Burton hizo una magnífica primera película a la que siguieron una serie de catastroficas desdichas con George Clooney (y su extraño traje tan criticado), Jim Carrey, Arnold Schas..., Artnolt Schawsche…. buenoooo… Google ayuda!! Arnold Schwarzenegger ok, gracias. 

Las pelis de batman se volvieron ridículas, absurdas, casi un chiste y la cuidad Gótica se volvió inverosímil, desmedida, excesiva, imposible.

Sin embargo y a las puertas del Superman vs Batman (ay! Madre mia, los pelos como escarpias!) una luz se ha abierto en el universo Batman. Gotham es una Buena serie.

¿Por qué me gusta Gotham?
Por el punto de partida. La serie comienza con el asesinato de los Wayne y el momento en el que Jim Gordon regresa a la ciudad como detective (por fin una serie de Batman con un tinte detectives). Siempre se ha afrontado la etapa de Bruce desde la muerte de sus padres hasta la aparición de Batman como un flashback, esta vez tenemos toda una serie para desmenuzar el proceso.
Por los personajes. Casi todos viejos conocidos y presentes en el imaginario colectivo, pero unos cuantos años más jóvenes. Gordon es un detective novel que quiere comerse el mundo imbuido de moral y rectitud, Selina (catwoman) es una niña huérfana que se mete en líos, y Bruce es un niño pasando un duelo complicado. Todo esto salpicado de muchos guiños de futuros enemigos que hacen apariciones esporádicas como Harvey Dent, Hiedra venenosa, Enigma y algunos otros
Por el Pingüino. El señor Oswald Cobblepot requiere un análisis aparte. Nunca fue mi villano favorito, sin embargo la serie está muy centrada en él. Hasta el punto de que no estoy seguro de si el protagonista el Gordon o nuestro amigo Oswald. Es un personaje enigmático, despreciado por sus compañeros criminales, subestimado por los capos de la "cosa Nostra" de Gotham. Un probare mensajero víctima de todos y sin opciones de ascender. Pero es un hombre de mente ágil, de labio vivo que no tiene miedo de encararse con nadie. Posiblemente porque no tiene nada que perder. Se ve metido en un lío de doble espionaje, trabajando para todos los señores del crimen de Gotham y para ninguno, y poco a poco haciendose un nombre y logrando chantajear a otros para que trabajen para él. Le perdonan la vida, y regresa de entre los muertos en el momento idóneo cual Gollum, para cumplir su destino, quemarse vivo y acabar siendo clave en la historia. Sin duda es el personaje más atrayente de la serie, con un actor sublime encarnando una triste historia. Cobblepot te da grima, luego asco, luego pena, luego te repele, luego sientes cierta ternura... parece un personaje de Almodovar.

Los actores. El nivel es alto, pero diría que Jada Pinkett Smith está fantástica en su papel de villana de segunda, una señora del crimen que vive bajo el control de un capo, al que odio y contra el que dispone complicado tablero para derrocarle. Y luego está el genial Robin Lord Taylor haciendo de el Pingüino del que ya he hablado antes.
Gotham. La ciudad gótica es lo que tiene que ser, una ciudad gótica pero actual, posible, realista, no esa maqueta gigante imposible de las batpelis más cutres. Gotham es una mezcla entre Nueva York y Londres, con sus nieblas, sus rascaciones, su smog y sus tiroteos. Encuadres llenos de luz, de colores, exteriores bien escogidos o recreados, nos dejan ver una Gotham grande y compleja, con diferentes suburbios y una trama política por hacerse con el control de los diferentes barios.
Las luces y los colores, el acabado final. Cada vez las series dan más importancia al acabo final. En True Detective podemos ver un producto perfectamente producido. En este caso destaca el juego de las sombras, muchas escenas son sombrías, con atmósferas azuladas o verdosas. Escenas realmente hermosas, con luces indirectas, colores sepia y lluvia. Una fotografía digna de una película hollywoodiense.
La trama. Un complicado nudo de jefes mafiosos y un Cobblepot que intenta escalar posiciones a cualquier cosa; Gordon metido el lios por no aceptar
sobornos e ir encontra de la corrución generalizada y un misterio de base: el asesinato de los Wayne ¿casualidad o acto deliberado por las mafias para ganar poder? En general la serie tiene un buen tono, acción, buenos diálogos, pero en cuanto Oswald aparece en pantalla te quedas hipnotizado.
El pingüino es la clave. De todos los enemigos de Batman es posiblemente el que menos me gustaba. Pero eso ha cambiado. Cuando Oswald Cobblepot aparece en escena es momento de no pestañear. Todo lo que dice por esa pequeña boca desagradable es puro oro, cada gesto, cada frase, cada intención.

En cualquier caso no pondría la mano por decir si tendremos una segunda temporada, espero que sí, pero tal como están las cosas y especialmente siendo una serie de FOX (recuerdas el escándalo con FireFly), ya no me atrevo a decir nada.


Gotham es una batserie bien hecha. Deja en ridículo al otro superheroe que ha reaparecido en nuestras pantallas, Flash, y también está muy por encima de Arrow en calidad. Otra cosa es que pueda resultar más aburrida o tener demasiadas aspiraciones. Si te gusta el universo Batman, te gustará. 




Ya sabes, siempre a la misma bat-hora en el mismo bat-canal.

martes, 1 de julio de 2014

Déjate llevar.

Hace poco paseaba por Pontevedra y me encontré con unos buenos amigos de mis padres (y padres de buenos amigos míos). Tuvimos una conversación que me dejó pensando. Después de saludarnos amigablemente y descubrir que “todos estábamos bien” me preguntaron –¿vives aquí?, ¿en Pontevedra? –ojala. Contesté ojalá. Rápidamente cambié la respuesta, - bueno, yo me crié aquí. Le tengo cariño a Pontevedra y venía pensando en lo bonita que está. Estoy muy bien donde estoy.

Supongo que los sitios donde viviste de pequeño se te quedan grabados en la mente. Sobre todo si fuiste feliz. ¡Hay tantos buenos recuerdos escondidos en las calles de Pontevedra! Me fui de allí con 16 años, y la verdad es que me fui contento. Me mudé más cerca de mis amigos, más cerca de mis aficiones y más cerca de la playa. No me costó nada dejar tres lustros de urbanidad para irme a vivir al pueblo. Nada de nada. Pero eso lo quiere decir que mantenga una relación estrecha con la ciudad que me vio crecer.

En Pontevedra hay un lugar excepcional. Una especie de santuario de ambiente oscuro y cargado, lleno de gente hablando bajito. Un respeto reverencial hacia el arte contenido en aquel lugar lo envuelve todo. Al menos así es como yo lo recuerdo.

En aquel lugar hasta el más extraño era aceptado como uno más. De alguna forma todos los que estaban allí eran proscritos, bichos raros, gente extraña que hablaba de otros mundos, de otras lenguas. Un vínculo, un acuerdo que nadie se atrevía a verbalizar empapaba el santuario, un pacto de respeto y armonía. Difícilmente podías encontrarte con alguno de estos seres en las calles y mucho menos en los parques, o en las canchas de fútbol. Sus aficiones eran otras, sus intereses mucho más elevados. Barba, pelo largo, gafas y unos cuantos dados en el bolsillo en honor a Gary Gygax eran las señas de identidad. Móviles sonando con un mitiquísimo Re Mi Do Do Sol, Nokias 3210 intentando reproducir la Marcha Imperial. Roleros, otakus, fieles de Marvel o seguidores de DC Cómics; Warhamer gamers, aficionados a la fantasía y a la ciencia ficción, trekies y seguidores de Dragón Ball. Paz era un lugar de descanso para mentes inquietas.

Ahora es muy fácil ser un poco freak. Ya está asumido, ser freak es de lo más mainstream. Pero hace 15 años la historia era diferente.

La semana pasada pasé por Pontevedra. No pude resistirme, entré en la librería Paz. Estaba cambiada, era más luminosa, no sé. Más amplia. Las estanterías de los cómics estaban dispuestas de una forma diferente. Tal vez más lógica. Había poca gente dentro, y hablaban sin respetar aquel silencio que recordaba. Había mujeres dentro de la librería, eso nunca pasaba entonces. Entré hasta el fondo, donde podías revolver en los cómics, y aquellas mesas con separadores de cartón seguían allí. No me atreví a preguntar si les quedaba algún Dragon Fall, o si Neko seguía existiendo. Fui a la zona de fantasía y allí seguían las versiones de El señor de los Anillos ilustradas por Alan Lee, El Hobbit anotado y por supuestos todos los libros de Úrsula K Le Guin, los de Martin (no solo Canción de hielo y fuego), los de Terry… a la derecha ví un pequeño resto de productos de Warhammer 40.000
…  y recordé a tanta gente montando ejércitos de Warhammer… Recordé tantas horas de mazos y de Magic. La esencia de la librería seguia allí. Depués de tantos años, después de tanta crisis. Aquellas paredes seguían impregnadas del frikismo de cientos de chicos que pasaban sus días pintando soldados, debatiendo sobre si la muerte de Gandalf, buscando los cómics de Dragón Ball que estaban entintados como los originales (al revés), que discutían si dejar D&D y internarse en el rol de CyberPunk o en Vampiro.
Allí dentro tuve una hermosa sensación de añoranza. Sin tristeza, sin amargura. Me dejé llevar y recordé el tacto de los cómics en mis dedos mientras buscaba el que me interesaba, el olor a tinta que te inundaba al entrar, la emoción de llevarte a casa algo nuevo. Las preguntas sobre el rol, las tardes de Cyberpunk con Garu. Y tantas cosas más.
Hable un rato con el librero, se quejó de la crisis, ¡cómo no! Pero ahí seguen, al piel del cañón. Tantos años después. Por supuesto no pude irme sin un recuerdito… pienso volver. Pienso volver a menudo. Pienso volver tanto que me haga un habitual.

Te propongo algo. Haz memoria de un lugar donde ibas de joven, de adolescente, un lugar que siga en pié. Ve, mejor si puede ser solo. Entra y déjate llevar por las sensaciones, por los recuerdos. Regresa a tu juventud y disfruta del regreso. Céntrate en lo bueno. Olvídate de si ya no es lo mismo, o que si antes te gustaba más. Céntrate en recordar las sensaciones que viviste allí, e intenta percibir si todavía queda algo de todo aquello. A veces dejarse llevar los recuerdos es una cosa bien hecha.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Una de aventuras

¿No os llama la atención cuando alguien dice en una serie estadounidense: -Tengo el número 27 de Detective Comics (primera apareció de Batman) -y todo el mundo dice -ooohhh!!! -Y además con su funda original. - Uoooaaalaaaa!?

Pues a mi sí. 

¿Qué tienen de especial esos cómics? ¿Qué oscuro secreto esconden para que los adolescentes gasten en ellos sus pocos ahorros, para que los adultos los guarden como oro en paño?

Desde siempre he querido leer los cómics clásicos de súper héroes, pero resulta que no es nada fácil. Si vas a la tienda friki de tu ciudad de tu ciudad y, esquivando wargamers, dices: -Hola, quiero el número uno de Spiderman. -Te van a mirar con cara rara y te preguntarán un montón de cosas. -¿De qué universo? -¿Cómo que de qué universo? -Pues es mejor que empieces con otro súper héroe -“Pero es que a mi me gusta Spiderman” -Pues yo creo que lo mejor es que vayas a los universos Ultimate que es más moderno, sino verás un Spiderman desfasado -Entonces aparece uno de esos habitantes de las tiendas de cómics que cuando les suena el móvil se escuchan las cinco notas de Encuentros en la tercera fase: -No, no, ve a la Tierra -616 que ahí es donde nacen los súper héroes. Si quieres luego te pasas al Ultimate o a la Tierra -928. -Estooo… mejor vengo otro día que no hablo vuestro idioma. -Esta conversación es inventada, pero os aseguro que es posible. Y aún se puede liar más (hay más números de Tierras… -0602 es la de Amalgamas, -2301 tipo Manga, -58163 creada por la Bruja Escarlata… y muchos más).

Menuda locura.

Nunca he he atrevido a comprar ninguna novela gráfica clásica americana. Para no enterarme de nada, paso. Y así dejé pasar los años, tristes y vacíos sin súper héroes en mi vida. Vino la serie mítica de los X-Men, aquella de dibujos animados, y la verdad es que me gustaba, pero no me animé a leer los cómics. Llegaron las películas de los X-Men, y luego la serie Héroes, y luego Iron Man con la cara de Robert Downey Jr, y yo seguí sin atreverme a dar el paso. Pero al final llegó una película de la mano de mi querido Joss Whedon y comenté mi frustración con el noveno arte con un amigo: -Si no quieres complicarte empieza con la Imposible Patrulla-X que tienes toda la colección en 3 tomos y es un buen punto de partida. -Bueno, a esta frase llegó después de un rato disertando sobre las realidades distópicas y las realidades futuribles… es lo que pasa cuando hablas con una apasionado de la ciencia ficción. Lo cierto es que no parecía una idea descabellada. Por fin podría comprar un tomo e iniciarme en el universo Marvel.

Dicho y hecho. 

Entré en internet y pedí el primer tomo de la Imposible Patrulla-X directamente a través de la página de Panini. En 24 horas me llega a casa una caja con un montón de catálogos y dentro ella el tomo que veis en la foto.

La primera sorpresa es la calidad de la edición. Nada que ver con los 3 cómics de Dragon Ball que compré en mi adolescencia, ni con los Dragon Fal, ni con los manga de Katsura que tenia mi compañero de piso Otaku en la universidad (un abrazo David!). La encuadernación de este tomo de 600 paginas a todo color no tiene nada que envidiarle a la vetusta enciclopedia que había en la casa de mis padres, el encolado y cosido de las páginas es mejor que el de mi versión de lujo de El Señor de los Anillos. Está claro que este cómic es un producto serio, orientado a coleccionistas, a gente que ame las historias de los mutantes, para gente que quiere leerlo y releerlo y tenerlo en un lugar vistoso de la casa. 

Los dibujos son excelentes, aunque hay alguna variación entre un dibujante y otro (hay varios a lo largo del tomo) todos tienen colores potentes, encuadres imaginativos, eventos en segundo plano. Lo más bonito son las páginas completas que presentan un nuevo personaje. Especialmente el dibujo en el que aparece por primera vez Magneto. No es un cómic para leer rápido, hay que detenerse en los detalles, desgranar cada página, cada viñeta. Me imagino a toda una generación de chavales esperando a que saliera el siguiente cómic y devorando el anterior una y otra vez hasta saberse de memoria cada viñeta. Eso es lo que apetece al leerlo, ver como el dibujante nos muestra una escena imposible que ha salido de la mente del autor. Las historias son totalmente alocadas e imposibles. En una la patrulla X está fuera de la galaxia, en la siguiente debajo de un volcán en una estructura militar que domina Magneto, en la siguiente en La tierra salvaje y la siguiente transcurre en la Escuela para jóvenes talentos de Xavier. La gracia real es lo que va pasando con los personajes, como te van mostrando la personalidad de Lobezno, como su historia se va tejiendo poco a poco; como Xavier se enamora de Lilandra o como Jean se convierte en Fenix mientras Cíclope tiene una crisis de identidad. La historia está sustentado por personajes profundos, potentes, coherentes a su manera. Si no fuera así toda esta historia se desmontaría, no habría durado.




























En definitiva La edición de Marvel Gold de La imposible patrulla X es una cosa bien hecha. Si eres un freak potencial de estos cómics y no sabes por donde empezar, pues ya sabes, hazme caso y hazte con el primer tomo. Aventuras, acción y la satisfacción de leer algo diferente y realizado con mucha calidad.

Y sin más, me voy a leer un rato. A ver qué le pasa esta vez a Tormenta y compañía.